Jesús no dijo: “Yo soy atajos, ideales y un estilo de vida”.

Si es aceptado en el cielo, debe ser aceptado en la tierra

El tiempo pasa y todo cambia como lo menciona Alex Campos en su canción Al taller del maestro, pero su palabra No. Últimamente, nuestra sociedad ha sido influenciada por estrategias, por nuevas frases, métodos, podcast, y nuevas tendencias que incluso nosotros mismos hemos adoptado como válido, como algo normal, pero, si algo no es aceptado en los cielos, entonces no debería ser aceptado acá en la tierra.

“El amor, interrumpe las consecuencias de tus acciones”. BONO 

Jesús no dijo: yo soy atajos, ideales y un estilo de vida. Tomar el camino que nos lleva hacia El, siempre será una decisión constante, incluso el camino hacia Cristo es angosto, estrecho. 

Durante estos tiempos la sociedad se ha familiarizado con la rutina, con el escuchar podcast de superación, con canciones bonitas que nos incitan a motivarnos y de cierto modo nos brinda pasos de cómo vivir una vida un poco más tranquila, pero quizás podremos estar perdiendo la esencia de conocerle.

Nos agotamos tanto que nuestras conversaciones con Él, son algo familiar, a veces aburridas, sin interés, y nos apagamos, sin darnos cuenta que hemos perdido el sentir de su ser. 

En estos tiempos solemos acudir a los atajos, colocando la verdad en ideales, reduciendo todo: “A mi propio estilo de vida”, como nos pasa a muchos. Sin percatarnos que henos extraviado el amor, el deseo, el gozo por El y hacia El y más ahora cuando ser cristiano es ser “Play”, cuando está de moda, cuando no hay resistencia en la sociedad, porque de cierto modo ya están familiarizados con hablar de Cristo, o ser “Cristianos”. 

Jesús dijo: “yo soy el camino, la verdad y la vida… ”y cuando lo dijo hacía referencia a una forma propia de (Jesús) hacer las cosas, eso quiere decir que te va a guiar, y eso pide obediencia, confianza en El, y soltar tu propio GPS. 

Sé cuánto cuesta y que complicado resulta actuar con lo que nos enseña la palabra, en vez de hacer lo que sentimos, lo que anhelamos, pero que terco somos, que torpe somos y no entendemos.

Nosotros queremos hacer de ese camino nuestra forma, nuestro propio atajo para llegar rápido, porque todo lo queremos ya. Porque anhelamos de esa verdad unos ideales, algo muy ligero, no tan pesado, no molestoso y de esa vida nuestro propio estilo, pero eso no funciona, no va a funcionar, y nunca ha funcionado. 

El amor hacia El, debe avanzar, es una lucha, es como una desesperante situación que te conlleva a su búsqueda que no ha de terminar. ¿No hay problemas? En realidad ¿qué sería un problema estando con Cristo? Puedes hacer las pases con El, pero  puedes realmente no ser su amigo.

Nuestros sueños, sentimientos, bondad, caminos, no harán que lleguemos al cielo; al final nuestro camino, nuestra verdad y el estilo de vida no gana batallas, solo nos distrae. ¿Cual es tu camino, tu verdad y tu vida?

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