Él estaba aquí

Nos despertamos con la certeza que será un buen día. Con desafíos programados, con motivaciones que hacen dar de nosotros lo mejor.  Pero no siempre es así. No siempre estamos listos a lo inesperado, al accidente de repente. Muchos de nosotros hemos venido enfrentando situaciones complejas, trayectos agotadores. Pero aún así insistimos, tomamos decisiones, y nos cansamos. 

¿Qué hacer cuando nos cansamos?

Descansar, obvio. Por sentido natural nos ponemos  a descansar y solo descansar. 

Jacob junto un par de piedras, y las puso sobre su cabecera en la cual durmió y soño. 

He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho.”

‭‭Génesis‬ ‭28:15‬ ‭RVR1960‬‬

Jacob aprendió y nosotros debemos aprender que cuando caminamos con el padre, cualquier lugarse convierte en su lugar de descanso. Dondequiera que usted este, Dios está allí. 

Su cansancio, sus circunstancias fue el momento clave para que Jacob decidiera estar en Luz. Sabes, Dios usa cualquier cosa, momento, o persona para traernos a la orilla de su amor. 

Cuando Jacob despertó entendió que Dios estaba allí, y yo no lo sabía. Nos parece tan cercana esa situación. Son tantas las veces que vivimos a nuestro ritmo que olvidamos que Dios nos acompaña, que el padre nos ha preparado un camino. Pero están distante nuestra relación con el que no observamos, que no escuchamos.

Antes de que él ascendiera al cielo Jesús dijo sus seguidores, «enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén» (Mateo 28:20

Tenemos su presencia permanente, independientemente de cómo estemos o dónde estemos, su amor siempre estará. Siempre estamos con Él, porque Él es la escalera a la presencia de Dios. No hay lugar en este universo en el que nuestro Dios no está con nosotros. 

No solamente ése, no hay nada que puede separarnos de él «Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro». 

Aférrate a su amor, aún cuando te sientas cansado. Bien puedes descansar en él. 

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