¿Está bien estar enfadado con Dios?

Benjy Bula
Editor
Agosto 13 · 2018

Cuando suceden cosas malas, ¿acaso Dios es el culpable? ¿Está bien estar enojado con Dios?

.  .  .

Nick Vujicic ha enfrentado su cuota de desafíos en la vida. En 1982, tres sonogramas fallaron en  revelar que Nick nacería sin brazos y piernas. Además de las típicas luchas de adolescentes, la infancia de Nick estaba llena de soledad, depresión y frustración. Constantemente, Nick preguntaba por qué era diferente y a menudo cuestionaba su propósito en la vida.

Muchas personas lidian con circunstancias increíblemente dolorosas que causan sentimientos de desesperación e ira similares. Al igual que Nick, se sienten profundamente impotentes y tal vez cuestionan el propósito de su dolor. Y en la ausencia de respuestas, algunas personas canalizan su ira hacia Dios.

Pero, ¿está bien estar enojado con Dios? Para responder a esta pregunta, veamos la Biblia —que los cristianos creen que nos da una idea del carácter de Dios y de la vida justa. En particular, echemos un vistazo a la historia de Job.

La historia de Job

Job era un hombre intachable, un  hombre justo que respetaba a Dios. De hecho, era tan piadoso que Dios mismo se percató particularmente de Job e incluso se jactó de su lealtad.

Pero después Job sufrió una serie de desastres terribles. En cuestión de días, perdió su salud, su familia e incluso su riqueza. Al principio, Job continuó bendiciendo el nombre del Señor, pero más tarde se quebró. “Por eso doy rienda suelta a mi queja; desahogo la amargura de mi alma,” proclamó Job.

Aunque nunca abandonó su fe, Job sintió que Dios estaba en guerra con él. Él no podía entender por qué le sucedían cosas malas —él era un buen hombre. Confundido y enojado por el trágico giro de los acontecimientos en su vida, Job exigió que Dios le explicara lo que parecía ser injusticia.

De la historia de Job, podemos hacer un par de observaciones acerca de Dios y la ira. Algo que es importante de reconocer es que Dios nunca le dijo a Job que su enojo y decepción estaban equivocados. Dios nunca reprendió a Job por estar molesto o le dijo que sus sentimientos no eran permitidos. Los sentimientos negativos de Job fueron una reacción natural a los acontecimientos negativos en su vida.

Sin embargo, Dios no estaba bien con la exigencia de Job para que Dios tuviera que darle una explicación sobre sus acciones. Dios reprendió a Job cuando éste lo culpó por el giro de los acontecimientos, recordándole que [Job] no entendía todo y no estaba en condiciones para acusar a Dios.

Pero sin una comprensión de por qué pasan cosas malas, ¿qué debe entonces hacer una persona con sentimientos de confusión y angustia?

Respondiendo a los tiempos difíciles

Retroceder unos cuantos capítulos nos proporciona un poco de dirección. Después de escuchar un prolongado debate entre Job y sus tres amigos, un joven llamado Eliú se frustró al escuchar a Job que “en vez de justificar a Dios, se había justificado a sí mismo.”

Eliú se sintió obligado a hablar con palabras que salieran “de un corazón honrado. 

De este pasaje, podemos aprender dos cosas sobre lidiar con la ira en tiempos difíciles. En primer lugar, ganamos entendimiento del carácter de Dios; en segundo lugar, descubrimos una respuesta adecuada para Dios.

Una vida restaurada de abundante alegría

Es importante reconocer que Dios restauró a Job de la ira a la victoria. Él bendijo a Job con una familia más grande, una mejor salud y una mayor riqueza.

A pesar de sus discapacidades, Nick Vujicic dice que él también ha sido restaurado. Aunque su vida comenzó con frustración, Nick buscó ayuda y la inspiración de Dios, amigos y familia. A medida que crecía en alabanza a Dios, su propósito se iba aclarando y su vida cambió.

Cuando tenía diecinueve años, Nick compartió su experiencia en su primera conferencia. Hoy en día, Nick ha viajado por todo el mundo y ha compartido su historia con millones de personas. Es esposo, autor, músico, actor y fundador del ministerio sin fines de lucro de Life Without Limbs. Él atribuye su fuerza y su pasión por la vida a su fe en Dios.

Tanto Nick como Job trataron con enojo las circunstancias que estaban fuera de su control. Pero ambos también se dieron cuenta de que su ira en última instancia, era inútil y estaba fuera de lugar. En su lugar, adoptaron una actitud de humildad y alabaron a Dios. Su alabanza —y la gratitud que le sigue— al final los condujo a una profunda alegría que no puede ser sacudida por ninguna situación de la vida.

Autor: Ella Hearrean

.  .  .


Lo que te puede ayudar este post:

0 votes, 0 avg. rating

Comparte esto:

Deja tu comentario