Corre para ganar

Ricardo Zappa
A biography, or simply bio, is a detailed description ...
May 22 · 8 min read

Los atletas que participan en estos eventos se preparan con muchos años de anticipación, para llegar y participar con la esperanza de ganar. Hoy, cualquier deportista del mundo puede aspirar a obtener medallas, no obstante, al principio las olimpiadas solo eran para los griegos, pues esta costumbre o evento, nació en Grecia; tiene muchísimos años de celebrarse, incluso ya existía en los tiempos de Cristo. Por eso, Pablo aborda este tema, pues para ellos en esa época, no era algo desconocido; por el contrario era muy familiar. Dicho evento tenía como requisitos, ser griegos, hablar su idioma y contar con un permiso especial para competir.

Éste evento se llevaba a cabo en un lugar llamado Olimpia, de donde surge el nombre «olimpiadas». Los deportistas no se movilizaban de diferentes lugares del mundo como hoy día, sino que se celebraba en su región, con gente nativa exclusivamente.

En la porción de la carta a los corintios, Pablo no se refería a los juegos de las olimpiadas, aunque se celebraban en la época; sino se refería a otros juegos que se celebraban en ese tiempo, conocidos como los juegos Ístmicos. Los cuales se llevaban a cabo desde el año 690 A.C., de manera regular tres años después de cada olimpiada. Dichos juegos, tenían mucho que ver con la mitología griega y se celebraban en honor al dios Poseidón. Su santuario estaba ubicado precisamente en Corinto, en donde se encontraba la congregación a la que el apóstol escribió esta carta.

Pablo escribe a personas que conocían muy bien el tema de los juegos del Ístmo, pues eran en su región y se jugaban en su época. Él quería enseñar algo, tomando como ejemplo o referencia dicho evento. Las palabras de Pablo son: los que corren en el estadio, refiriéndose a los atletas que están compitiendo, lo hacen con el propósito de obtener un premio.

En las olimpiadas actuales, se dan tres premios, cada uno con su respectiva medalla. En el tiempo de Pablo, competían por una corona de hojas de olivo, que era colocada en la cabeza de uno solo de los atletas; y con «ese gran premio», se sabía que era el ganador.

Dios te formó en el vientre de tu madre, te dio vida, antes que nacieras te predestinó para que fueras su hijo, te hizo nacer en éste tiempo, después de Cristo, no antes; para que vieras todas las riquezas que Cristo puede producir en la gente; porque tu destino siempre se trató de que fueras un hijo de Dios. La forma correcta de andar en ésta carrera, es siendo responsables y disciplinados en el espíritu. Si quiero ser un atleta y ganar una carrera no puedo vivir sin entrenar, cualquiera que fuera la competencia; no puedo ganar únicamente entrenando un día de la semana, sería imposible hacerlo así y pretender ganar una competencia de élite. 

Cuanto más, en la vida y carrera del Espíritu, requerimos de la fe. Fe para creer que todo lo que Dios dice acerca de nosotros es real, fe para creer que todo lo que dijo que haría lo va a hacer, y que lo va a lograr si nosotros hacemos nuestra parte con las dinámicas correctas. Sin la fe, correr sería en vano.

Por eso dice Pablo, que estamos compitiendo por algo que es mucho más grande, excelente, y poderoso; porque nosotros estamos caminando en la eternidad. Tenemos vida eterna. Nosotros estaremos con Él, porque de Él salimos y a Él vamos. Por lo tanto, todo lo que hagamos va a ser siempre para construir, para edificar y para correr esta carrera de tal manera que la ganemos. Esta carrera es emocionante, vamos a probar y a disfrutar de todas las dinámicas estudiadas en este devocional y las vamos a poner en práctica.

Fuente:  Biblie.com


Was This Post Helpful:

0 votes, 0 avg. rating

Share:

admin

Leave a Comment