La peor cosecha del año.

La peor cosecha del 2016, en términos de cantidad, de los últimos 30 años. Respecto a la cantidad de vinos que se producirán durante 2017, la buena noticia es que el clima se ha vuelto a su mejor punto, y fue como volver a las raíces, ya que los más prestigiosos enólogos argentinos aseguran va a quedar en el recuerdo por la calidad de los vinos.

Todavia falta mucho para que los grandes exponentes 2017 se muestren al mercado. Sin embargo, ahora que comienzan a llegar los primeros vinos blancos y rosados del año, es importante entender las características de la cosecha.

Los vinos argentinos han evolucionado mucho en las últimas décadas, no solo por la tecnología, sino gracias al hombre. Porque son ellos, ingenieros, agrónomos y enólogos, los que han logrado aumentar la precisión a la viticultura. Y esa transformación cultural  uvas permiten ser capaces de expresar el carácter de un lugar, y al mismo tiempo ser el reflejo del clima. Y si bien las regiones argentinas son bastante regulares, el cambio climático está ocasionando innumerables nuevos desafíos.

En la actualidad, la mayoría de los grandes vinos tintos que hay a la venta son 2013, 2014 y 2015, y para el consumidor es difícil entender las diferencias entre las cosechas.

“Argentina es uno de los mayores productores de vino del mundo”

¿Cómo estuvo la cosecha 2017?

Mendoza produce el 80% del vino nacional, y el Valle de Uco es la región más promisoria y de mayor crecimiento de los últimos años.

José “Pepe” Galante, enólogo principal de Bodega Salentein, asegura que “la cosecha 2017 ha sido excelente y va a perdurar en el recuerdo. El clima se encarriló y la calidad de las uvas fue óptima, aunque la cantidad estuvo lejos de la deseada. Su madurez, con balance y equilibrio perfectos. El Malbec es una de las más destacadas, pero también el Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Petit Verdot y el Syrah, sobre todo en el Valle de Uco. Son vinos que recién están naciendo pero hay que apostar por la calidad de esta cosecha”.

El clima 

Luego de una añada 2016, fría y lluviosa, influenciada por el fenómeno El Niño, en junio paró de llover, y las precipitaciones fueron menores de lo usual. Sin embargo, las copiosas nevadas en los Andes produjeron un aumento del nivel de los glaciares andinos que alimentan nuestros viñedos. El invierno fue moderado, con temperaturas levemente más cálidas de lo habitual.

“El clima es fundamental para obtener una buena cosecha”

Primavera 

La primavera, seca y fría, creó el ambiente necesario para las heladas reduciendo la producción en un 25% en toda la provincia, con un impacto mayor en el Valle de Uco, sobretodo en el Malbec, con el rendimiento se redujeron entre un 40 y un 60%. A fines de noviembre se produjeron lluvias, y durante diciembre y enero el clima estuvo ligeramente más húmedo de lo usual. Para ese entonces los rendimientos ya se habían reducido significativamente y el ligero aumento de la humedad resultó beneficioso para las vides, disminuyendo la necesidad de irrigación.

Verano

Los rendimientos bajos en el Valle de Uco y la cosecha temprana acortaron la temporada de cosecha y todos estaban muy cansados a fines de marzo. Durante los meses de cosecha, en Enero y Febrero, hubieron menos lluvias de lo habitual, y cuando empezaron las fuertes lluvias a fines de Marzo y Abril, afortunadamente ya habíamos levantado casi toda la cosecha. Un verano moderado nos permitió relajarnos después de las heladas primaverales y no tuvimos lluvias significativas durante los meses cruciales de cosecha.

Fabricio Portelli Argentino experto en vinos. 

 


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