¿Cómo puedo servir a Dios?


Los cristianos creen que servir a Dios trae gloria a Dios. ¿Cómo podemos servir a Dios?

Cuando piensas en servir a Dios, ¿acaso te viene a la mente el cuento de Cenicienta? ¿Te imaginas a una joven vestida de harapos y zapatos desgastados? Talvez con sus cabellos recogidos en una coleta pero con algunos caídos mientras trabaja para llevar a cabo las órdenes de su egoísta madrastra y hermanastras.

Sus servicios se realizan por deber. Las acciones están ahí, pero su motivación no proviene del corazón. Cenicienta no adora o ama a sus “amos.” Ella les sirve sólo porque es su deber.

Para aquellos que Jesús. Todo el objetivo de la vida de Jesús fue para llevar a cabo la voluntad de conocerlo. En el libro “La Vida Centrada en el Evangelio” (The Gospel-Centered Life), Robert H. Thune & Will Walker explican de esta manera la relación entre la comprensión de lo que Dios ha hecho por nosotros, y nuestro servicio a él: “Cuando la gracia de Dios está trabajando en nosotros y dentro de nosotros, también trabaja en sí misma a través de nosotros. La renovación interna de la mente y corazones crea una propulsión externa que nos mueve en amor y servicio hacia los demás.”9

Los autores continúan, diciendo que la alegría a medida que veo a Dios trabajando a través de mí.10

Las cosas que hago al reconocer la gracia de Dios son mis actos de servicio para él. Esto significa que puedo servir a Dios constantemente en mi actividad diaria simplemente estando consciente de su grandeza mientras vivo mi vida. Por el contrario, talvez nunca podría servirle realmente si mis acciones provienen del deseo de trabajar para ganarme la Jesús era Dios, fue lo suficientemente humilde para lavar los pies sucios de sus amigos.11

La manera en la que los cristianos lo entienden, Jesús era Dios hecho carne; él era perfecto, por lo que podría servir a todas las personas perfectamente. Somos seres humanos, por lo que tenemos algunas limitaciones. Pero no dejes que eso te detenga de hacer mucho de Dios — y de adorarlo sirviéndole.

El servicio a Dios será diferente para cada persona. Dios obra en nosotros en momentos distintos y de maneras distintas y trabaja a través de nosotros en momentos distintos y de maneras distintas.

Una persona puede ser un hábil orador quien sirve a Dios proclamando su grandeza. Otro puede ser un talentoso chef quien lleva comidas a personas enfermas. Otro más puede tener un talento musical que lo utiliza para demostrar la belleza de Dios.

O puede ser que Dios nos de recursos para que hagamos uso de ellos: Dios puede dar a alguien una hora del día libre de manera inesperada, que puede ser utilizada para visitar a un prójimo que se encuentre solo. O puede dar abundancia a alguien para que comparta bendiciones con otros.12

Fuerza para Servir

Además de proveer el talento y los recursos necesarios para servir a Dios, Dios nos promete que nos dará la fuerza para servirlo. La primera de Pedro 4:11 dice, “El que presta algún servicio, hágalo como quien tiene el poder de Dios. Así Dios será en todo alabado por medio de Jesucristo.”

Por lo tanto, como puedes ver, incluso nuestra capacidad para servir a Dios proviene de él — nuestros talentos, recursos, y fuerza. Cuando le servimos, estamos haciendo lo que fuimos diseñados para hacer — conocer y disfrutar a Dios intimamente. Nos sentimos más satisfechos cuando estamos haciendo lo que fuimos creados para hacer. Debido a que fuimos creados para glorificar a Dios, nuestros actos de servicio se sienten profundamente satisfactorios.

¿Qué te hizo hacer Dios? ¿Qué puedes hacer para glorificar a Dios a través del servicio hacia él y hacia otros?

Autor:  Kristin Postlethwait
© ExploreGod.com


  1. Véase La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional © 1999, Lucas 1:37.
  2. La Santa Biblia, Génesis 1:3.
  3. Véase La Santa Biblia, Génesis 1-2.
  4. Ibid., Juan 17:4, 25.
  5. Ibid., Juan 19:25–27.
  6. Ibid., Juan 11.
  7. Ibid., Mateo 4:23.
  8. Ibid., Mateo 19:14.
  9. Robert H. Thune y Will Walker, “La Vida Centrada en el Evangelio” (The Gospel-Centered Life) (Greensboro, NC: World Harvest Mission, 2009), 54.
  10. Ibid.
  11. Véase La Santa Biblia, Juan 13:5.
  12. Ibid., Mateo 10:42; 25:34–40.
  13. Crédito de Foto:J. R. Photography / Stocksy.com.
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